Lo primero de todo es plantear la reacción que nos da el enunciado:
En este caso, al ser una reacción de oxidación, el hierro (Fe) deberá reaccionar con el oxígeno (O2), y, por tanto, quedará:
Fe + O2 -> FeO
Y una vez planteada, ajustamos, quedando:
2 Fe + O2 -> 2 FeO
Ahora, utilizando la fórmula de los gases ideales, hallamos el número de moles del oxígeno (g) y el nitrógeno (g):

Y como nos dice que el oxígeno es un 21% de estos moles totales, aplicamos porcentajes:
0,012 · 0,21 = 0,0025 moles de O2
Una vez obtenidos los moles de O2, volvemos a la reacción inicial, y buscamos la relación molar entre el oxígeno (O2) y el óxido de hierro (II) (FeO), que sería:
1 mol de O2, se corresponde a 2 moles de FeO (por haber tenido que ajustar).
Todo esto anterior se puede resolver mediante una única operación (factor de conversión):

Ahora, como hemos convertido el oxígeno en óxido de hierro, el único gas que ejerce presión en el recipiente (porque así nos lo indica el ejercicio) sería el Nitrógeno, por tanto:
0,012 · 0,79= 0,0095 moles de N2
Nuevamente, aplicamos la fórmula de los gases ideales para despejar la presión:

Y ya, por último, nos pide que averiguemos la temperatura a la que deberíamos calentar el recipiente para que la presión final quede como 0,1 atm. (Si nos fijamos, en la fórmula P · V = n · R · T, cuanto más aumentemos la temperatura, mayor será la presión):

Si quisiéramos pasar los Kelvin a Grados Celsius, aplicamos la relación: 0 ºC = 273,15 K, luego:
