Errores comunes a la hora de integrar la tecnología educativa en clase

La tecnología educativa puede mejorar la eficiencia de la enseñanza y mejorar los resultados de los estudiantes. La tecnología, aunque es un socio potencialmente poderoso de los profesores, es simplemente un vehículo para mejorar el aprendizaje de los estudiantes. Los profesores y el personal del centro son los conductores.

Estos son algunos de los errores más comunes que se cometen al desarrollar nuevas iniciativas en torno a la edtech (tecnología para la educación).

No proporcionar opciones a los estudiantes

Los educadores trabajan diligentemente para mejorar la participación de los estudiantes. Una forma de desarrollar un sentido de propiedad es darles a los estudiantes cierta acción sobre su dirección y materiales educativos. Por supuesto, hay un currículo estricto a seguir, pero al darles opciones a los alumnos sobre cómo participar con las lecciones prescritas, los resultados pueden mejorar.

La tecnología es una de esas herramientas para ayudar a los estudiantes a auto dirigir sus lecciones. Como bien saben los profesores, rara vez hay un enfoque de “talla única” que funcione para todos los estudiantes. Al dar a los estudiantes la opción de elegir su estilo de aprendizaje, la tecnología no se desperdicia en aquellos que prefieren los métodos tradicionales.

El aprendizaje basado en la elección tiene ciertos parámetros. Los estudiantes comienzan con la misma lección, pero avanzan a una parte del día auto dirigida donde aplican lo que han aprendido. Al implementar opciones cuidadosamente diseñadas basadas en opciones, puede hacerse un uso más efectivo de la tecnología educativa.

No dar a los estudiantes la oportunidad de usar sus voces

Al participar en la integración de la tecnología en el aula, es importante que los estudiantes sientan una conexión con su material de aprendizaje. La oportunidad de expresar sus puntos de vista sobre los temas que aprenden puede ayudar a mejorar este interés. También hay un gran beneficio al alentar a los estudiantes a que expresen sus opiniones. Conduce a sentimientos de independencia y confianza, especialmente cuando se realiza en un entorno de apoyo. Esos atributos llevan a mayores logros escolares.

Hay muchas maneras en que los educadores pueden fomentar la independencia de los estudiantes y, al mismo tiempo, hacer un uso efectivo de la tecnología para la educación. Pueden elegir sus propios temas de asignación. En un nivel más amplio, deberían participar en discusiones individuales sobre su educación. Por ejemplo, a un estudiante con un plan de educación individualizado se le debe pedir su opinión sobre cómo está yendo desde su perspectiva.

En particular, la tecnología educativa contiene datos valiosos que se pueden utilizar para mejorar un programa individual de estudiantes. Los estudiantes deben poder analizar y participar con estos datos junto con sus educadores para que puedan comprender mejor las áreas de fortaleza y los desafíos. De esa manera, estarán más dispuestos a realizar cambios en sus cursos para mejorar el rendimiento.

No utilizar un sistema de gestión de aprendizaje (LMS)

Un sistema de gestión de aprendizaje va más allá de un “simple” aprendizaje online. Ayuda a los educadores a desarrollar lecciones, módulos y evaluaciones, asignar tareas, ver el progreso de los alumnos y monitorear el trabajo de éstos, como ocurre con la metodología Flipped, en la que lo ideal es que los profesores puedan saber que vídeos han sido vistos, que lecciones han sido leídas, que ejercicios se han realizado o cuánto tiempo se ha empleado para realizar dichas tareas con el fin de conocer los datos importantes, por ejemplo, no solo saber que cada alumno ha llegado hasta del final del problema, sino cómo llegó hasta él. Por esta razón, en beunicoos.com, nuestra próxima plataforma, en la que estamos trabajando y que se lanzará en las próximas semanas, todas estas opciones estarán disponibles para facilitar esta labor.

beUnicoos
… may the classroom be with U

Usar la tecnología simplemente por el hecho de usar la tecnología

Para ser más efectivo a la hora de mejorar el aprendizaje, debe haber un objetivo claro para el uso de la tecnología en el aula. Automatizar el envío de tareas y hacer que los materiales de lectura sean digitales en vez de en papel puede simplificar la vida desde una perspectiva administrativa. Pero esto no tiene sentido si no se hace por comprender las vías de aprendizaje de los estudiantes e involucrarles.

La tecnología educativa es más efectiva cuando está orientada a un propósito. Por ejemplo, solo porque existe “una aplicación para eso”, que un centro educativo puede implementar, no significa que la aplicación sea necesaria. El enfoque siempre debe estar en lo que es mejor para el aprendizaje de los estudiantes. La evaluación regular de estas herramientas puede permitir que los educadores sepan lo que pertenece a la escuela y lo que es simplemente algo inútil.

Fuente: Schoology Exchange

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